Navantia y el conglomerado industrial indio Larsen & Toubro (L&T) sellaron en Madrid un memorando de entendimiento para colaborar en la oferta al programa de cuatro buques anfibios de la Marina de India. El acuerdo posiciona a ambas empresas como posibles proveedoras de uno de los programas navales más ambiciosos que tiene en curso Nueva Delhi.
La propuesta, anclada en el Juan Carlos I
Daniel Capilla — CC BY-SA 4.0
La propuesta que presentarán toma como referencia directa la trayectoria de Navantia en este segmento. El astillero español construyó el LHD Juan Carlos I para la Armada española y luego exportó diseños derivados hacia Australia, donde surgieron los HMAS Canberra y HMAS Adelaide. Esa cadena de proyectos consolida a Navantia como uno de los actores con mayor experiencia real en la construcción de buques de proyección anfibia en el ámbito occidental.
La Marina india busca incorporar cuatro unidades de este tipo para reforzar su capacidad de proyección de poder en el océano Índico, una región que gana peso estratégico ante la creciente presencia naval china en aguas que Nueva Delhi considera su zona de influencia natural.
L&T como puerta de entrada al mercado indio
La elección de L&T como socio local no es casual. El conglomerado opera uno de los astilleros privados más grandes de India y ya tiene experiencia en construcción naval de defensa para el gobierno indio. La política de adquisiciones de Nueva Delhi privilegia la fabricación local o la transferencia de tecnología como condición de acceso al mercado, bajo el marco "Make in India" que el gobierno de Modi empuja desde hace años en el sector defensa. Una alianza con un actor local de la escala de L&T le da a Navantia las credenciales industriales que cualquier programa indio de esta magnitud exige.
Buques en paralelo, apetito naval creciente
La jornada del 6 de octubre también marcó otro hito para la Marina india. Hindustan Shipyard Limited botó en esa fecha el primer buque de abastecimiento de flota, bautizado Surya, en una ceremonia a la que asistió el ministro de Defensa Rajnath Singh. En el mismo acto, HSL colocó la quilla del quinto buque de la misma serie. La coincidencia de ambos eventos muestra el ritmo de expansión que lleva el programa de construcción naval indio en este momento.
El programa de buques anfibios, en el que Navantia y L&T buscan entrar, es independiente de esa línea de abastecimiento, pero los dos procesos reflejan la misma lógica de fondo. India está invirtiendo de forma sostenida en ampliar las capacidades de su armada en múltiples frentes al mismo tiempo, con preferencia explícita por la industria local o los socios que estén dispuestos a producir dentro del país.
Para Navantia, el acuerdo con L&T abre una puerta a un mercado que hasta ahora le era difícil de acceder directamente. El contrato eventual de cuatro LHD representaría una operación de envergadura considerable para el astillero español, que en los últimos años también ha buscado diversificar su cartera de clientes internacionales más allá de los compradores históricos de Europa y el Commonwealth.