El Partido Comunista de China y el Consejo de Estado publicaron el 9 de octubre un documento conjunto con 19 medidas orientadas a acelerar avances en tecnologías centrales, ampliar la adopción de inteligencia artificial en el sector industrial y fortalecer la autosuficiencia científica y tecnológica del país. La agencia estatal Xinhua lo reportó ese mismo día.
Las 19 medidas
El documento establece que las empresas privadas deben asumir un rol protagónico en los llamados "saltos tecnológicos clave", una prioridad que el gobierno chino viene articulando desde hace años pero que ahora se formaliza en un conjunto de instrucciones concretas. El texto no detalla cuáles son esas tecnologías específicas ni fija metas cuantitativas públicas, según lo que reproduce Xinhua.
Contexto de la estrategia
La decisión se enmarca en una tendencia más amplia de la política industrial china: reducir la exposición a restricciones tecnológicas externas, en particular las que impone Washington sobre semiconductores, inteligencia artificial y equipamiento de telecomunicaciones. Desde 2022, cuando el gobierno de Joe Biden endureció los controles de exportación sobre chips avanzados con destino a China, Pekín aceleró sus programas de sustitución tecnológica y comenzó a reformular el papel del sector privado en esa estrategia.
El giro hacia las firmas privadas como motores de innovación responde a una lógica pragmática. Las empresas estatales chinas tienen músculo financiero y escala, pero históricamente mostraron menos agilidad para generar innovación de frontera que compañías como Huawei, DJI o CXMT, que operan con mayor autonomía. El nuevo lineamiento busca capitalizar esa dinámica sin resignar el control político del proceso.
IA como eje transversal
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La expansión del uso de inteligencia artificial en la industria figura como uno de los ejes centrales del documento. China ya es uno de los principales mercados mundiales de aplicaciones de IA, con presencia fuerte en manufactura, logística, vigilancia y defensa. La directiva apunta a profundizar esa integración, aunque sin precisar sectores prioritarios ni cronogramas, según lo disponible en la fuente.
El documento llega en un momento en que el debate global sobre gobernanza de la IA se intensifica y varios gobiernos occidentales discuten marcos regulatorios para su uso militar y civil. Pekín, por su parte, eligió el camino de la aceleración antes que el de la regulación restrictiva, apostando a consolidar una posición de liderazgo antes de que esos marcos se vuelvan estándares internacionales.