Un terremoto de entre 7,5 y 7,7 de magnitud golpeó el sur de Panamá el viernes y desencadenó una respuesta inmediata tanto del gobierno panameño como de las fuerzas militares estadounidenses desplegadas en la región. Las tropas estadounidenses comenzaron a aerotransportar suministros y personal para apoyar las tareas de asistencia.
El balance de daños
El último informe oficial registra más de 2.130 damnificados, más de 700 viviendas dañadas y daños en 419 escuelas, además de afectaciones en hospitales, puentes y carreteras. Nueve puentes resultaron con daños. Las provincias centrales concentran las mayores afectaciones, y varias comunidades permanecen aisladas mientras las autoridades trabajan para restablecer el acceso.
La respuesta del gobierno
El presidente José Raúl Mulino recorrió las localidades de Los Santos y Tonosí para constatar los daños en persona. El Gabinete aprobó fondos para atender afectaciones en salud, infraestructura vial y puentes. El Ministerio de Economía y Finanzas confirmó que existen recursos disponibles para responder a la emergencia. Mulino descartó que el sismo fuera a paralizar al país. "El país no se va a parar", declaró.
El despliegue estadounidense
Fuerzas estadounidenses movilizaron tropas y comenzaron a aerotransportar suministros y personal hacia las zonas afectadas. Panamá y Estados Unidos mantienen una relación de cooperación en materia de seguridad y asistencia humanitaria con larga historia en la región. El Canal de Panamá, que atraviesa el istmo y tiene peso estratégico y económico global, no fue reportado entre las infraestructuras afectadas por el sismo según los balances disponibles.
Las labores de asistencia y evaluación de daños continuaban este domingo.